Es seguro decir que el clima político, al igual que el clima natural, está algo tenso en este momento. En Estados Unidos, los demócratas y los republicanos están ahora más alejados ideológicamente “que en cualquier otro momento de los últimos 50 años”.
Una cantidad significativa, el 24% de los empleados republicanos—y el 23% de los empleados demócratas—no querría trabajar con un compañero que planea votar en las próximas elecciones presidenciales por un candidato que no les gusta.
Para ayudar a mantener la paz, le pedimos a algunos expertos en recursos humanos y líderes empresariales que expliquen cómo han abordado la creación de políticas de empresa que cubran la expresión política en el lugar de trabajo y cuáles son sus mejores prácticas para desescalar desacuerdos políticos cuando las cosas se calientan en el trabajo.
Aspectos legales
La mayoría de los estadounidenses aprecian profundamente su derecho constitucional a la libertad de expresión.
Así que tal vez te sorprenda saber que, en la mayoría de los estados de EE. UU., la Primera Enmienda solo cubre a los empleados gubernamentales, no a los empleados que trabajan para empresas privadas. Esto significa que, una vez que la mayoría de los ciudadanos estadounidenses llegan a su empleo, dejan su derecho a expresar libremente sus ideas políticas en la puerta.
De hecho, la mayoría de las relaciones laborales en EE. UU. son "a voluntad". Esto significa que los empleadores tienen pleno derecho a despedir a un empleado en cualquier momento y por cualquier motivo, o incluso sin un motivo real si así lo desean, lo que significa que la mayoría de las empresas estadounidenses pueden prohibir cualquier discusión política en el lugar de trabajo y despedir a quienes hablen de política en el trabajo.
No es de extrañar que el 60% de los empleados crea que hablar de política en el trabajo podría afectar negativamente a sus oportunidades profesionales.
Sin embargo, no es así en todos los estados. Algunos han aprobado leyes que otorgan a los trabajadores del sector privado derechos que los protegen de la discriminación en el trabajo por su actividad política.
Según The National Law Review:
- En Colorado, Dakota del Norte y Utah, los empleadores no pueden discriminar a los empleados por "conductas legales fuera del trabajo". En Colorado y Dakota del Norte, tampoco pueden ser despedidos por actividades legales fuera de horario, incluido el discurso.
- En Connecticut, los empleadores privados no pueden discriminar a sus trabajadores por los derechos garantizados por la Primera Enmienda, siempre y cuando la actividad política del empleado no interfiera sustancialmente con su desempeño laboral.
- En California y Nueva York, los trabajadores no pueden ser discriminados por participar en “actividades recreativas” fuera del trabajo, lo que incluye asistir a eventos políticos.
- Los empleadores no pueden tomar represalias contra los empleados por participar en “actividades políticas” en los estados y territorios de California, Colorado, Guam, Luisiana, Minnesota, Misuri, Nebraska, Nevada, Carolina del Sur, Utah y Virginia Occidental o en las ciudades de Seattle (Washington) y Madison (Wisconsin).
- En Nuevo México, las "opiniones políticas" de los empleados están protegidas por ley.
- Las empresas tienen prohibido expresamente discriminar a los empleados por su pertenencia a un partido político o por participar en discursos y actividades políticas relacionadas con elecciones en los estados y territorios de Nueva York, Illinois, Washington DC, Utah, Iowa, Luisiana, Puerto Rico, Islas Vírgenes y en las ciudades de Broward County (Florida) y Urbana (Illinois).
Esto deja a las empresas de Alabama, Alaska, Arizona, Arkansas, Delaware, Florida (excepto Broward County), Georgia, Hawái, Idaho, Indiana, Kansas, Kentucky, Maine, Maryland, Massachusetts, Míchigan, Misisipi, Montana, New Hampshire, Nueva Jersey, Carolina del Norte, Ohio, Oklahoma, Oregón, Pensilvania, Rhode Island, Dakota del Sur, Tennessee, Texas, Vermont, Virginia, Wisconsin (excepto Madison), y Wyoming con libertad para prohibir discusiones políticas en el lugar de trabajo.
¿Pero deberían hacerlo?
Echemos un vistazo más de cerca a lo que ocurre cuando intentas prohibir que las personas hablen de política en el trabajo—y a políticas probadas que te ayudan a mantener la paz de manera mucho más efectiva que intentar controlar lo que tus empleados pueden o no pueden decir.
Redactar tus propias políticas
Por supuesto, que las empresas puedan imponer una prohibición total de hablar de política en el trabajo no significa que deban hacerlo. Que se lo pregunten, si no, al CEO de Basecamp, Jason Fried.
En 2021, un empleado de Basecamp señaló que no le agradaba una lista interna de nombres de clientes “graciosos”. Esto desató un intenso debate entre el personal de la empresa centrado en la diversidad, la inclusión y la tolerancia.
Fried respondió anunciando que ya no habría “más discusiones sociales ni políticas” en su empresa, lo que provocó que cerca de un tercio de sus empleados dimitieran en cuestión de días.
Fried tenía todo el derecho a hacerlo, pero intentar controlar lo que sus empleados podían o no podían decir en el trabajo no resultó nada bien.
Eso podría haber sido el menor de los problemas de Fried si no hubiera revertido su decisión. Como me explicó Talia Knowles, especialista en RR. HH. de Human Resource, “Algunas personas encuentran su identidad en lo que otros consideran ‘político’, como los derechos LGBTQ, la religión o la animadversión hacia un presidente. Otros consideran estas identidades como un agravio personal a sus propias creencias religiosas o libertad de expresión.”
Esto plantea la pregunta: ¿cómo se ve prohibir la “política” en el lugar de trabajo cuando la petición de un empleado de usar sus pronombres correctos—o su elección de vestir una prenda religiosa—es para otro un tema político muy polémico?
Intentar mantener la paz puede comenzar a parecerse mucho a discriminación laboral si no se tiene cuidado aquí.
En definitiva, las conversaciones políticas ocurrirán en el trabajo aunque estén “prohibidas” o no. De hecho, el 83% de las personas dice que habla de política en el trabajo, y las personas en los extremos del espectro político son más propensas a sacar el tema que aquellas que se mantienen neutrales.
A pesar de esto, solo el 8% de las organizaciones han comunicado directrices a sus empleados sobre conversaciones políticas en el trabajo.
Créeme: querrás tener en tu empresa una política formal sobre el discurso político antes de que todo estalle entre dos empleados que no están de acuerdo en un tema controversial.
Cuanto más proactivo seas en crear un entorno donde tus empleados puedan debatir civilizadamente sus opiniones gracias a las políticas adecuadas, menos probable será que ocurran conflictos.
Pero si prohibir toda charla política es una mala decisión, ¿qué debe cubrir entonces tu política de empresa sobre política en el trabajo?
Le pregunté a líderes y profesionales de RR. HH. cuáles son sus mejores consejos para crear políticas que ayuden a mantener un ambiente laboral sano para tu equipo.
Esto fue lo que me respondieron:
- Establece expectativas claras en tu Código de Conducta. “Esto debe incluir cosas como llevar vestimenta adecuada para el trabajo (sin eslóganes o lenguaje ofensivo) y cómo la organización promueve la comunicación abierta y transparente.” - Tracy Rawlinson
- Implementa una política oficial contra la discriminación política. “Esta política debe incluir comportamientos no deseados como bromas, insultos o gestos. Deja claro que cualquier empleado que incurra en dicho comportamiento podrá ser sancionado disciplinariamente si es necesario.” dice Mary Alice Pizana, gerente de recursos humanos en Herrman and Herrman PLLC
- Sienta un precedente de respeto por encima de todo. “Quizá no puedas prohibir todas las conversaciones sobre temas sensibles, pero anima a tus empleados a respetar las creencias de los demás y evitar temas inflamatorios,” dice Knowles.
- Ayuda a tu equipo a identificar la discriminación y el acoso. “Ofrece formación regular sobre cómo manejar conflictos políticos en el trabajo y reconocer señales de discriminación o acoso,” sugiere Pizana, “Esta capacitación puede ayudar a los empleados a identificar posibles problemas a tiempo y tomar las medidas adecuadas antes de que escalen.”
- Deja claro lo que no es apropiado en el Slack de la empresa. “Gran parte de nuestra interacción se da en línea, así que hemos elaborado directrices para una comunicación positiva y respetuosa en línea,” me contó Chris Alexakis, CEO de Cabinet Select. “Esto incluye abstenerse de compartir contenido con carga política en los canales corporativos.”
- Establece expectativas claras desde el primer día. “Incluso durante el proceso de incorporación para nuevas contrataciones, deberías informar a todos los empleados de que la empresa cuenta con políticas y procedimientos bien definidos para la resolución de conflictos y un código de conducta,” dice Andre Oentoro, CEO de Breadnbeyond, “Expón qué comportamientos son aceptables y cuáles no lo son al hablar de política en el trabajo. Así tendrás un marco para abordar y gestionar los conflictos políticos cuando surjan.”
Cuando aumentan las tensiones
Seamos realistas, ni siquiera las políticas y procedimientos de RR. HH. más estrictos evitarán que surjan desacuerdos políticos de vez en cuando.
De hecho, el 45% de los trabajadores estadounidenses dice haber experimentado personalmente desacuerdos por política en el trabajo, y más de 1 de cada 10 han sufrido acoso debido a sus opiniones políticas.
Así es como los expertos en RRHH abordan las discusiones centradas en la política cuando llegan a explotar.
No dejes que la política se convierta en el elefante en la habitación
Puede ser tentador tratarlo como un tema tabú una vez que se calma el polvo de un debate político que llega a un punto álgido en la oficina.
Después de todo, si dos empleados tienen creencias políticas opuestas, no parece haber mucho sentido en volver a recorrer ese camino. ¿No sería mejor dejar todo eso atrás y seguir adelante?
Pero eso sería un error, me dijo Lou Reverchuk, cofundador y CEO de EchoGlobal. “El gran error que algunos líderes cometen es pensar que no hablar de un evento hace que pierda importancia, cuando en realidad ocurre exactamente lo contrario”, explicó.
En vez de dejar que el incidente se convierta en el elefante en la habitación entre todos los que presenciaron la disputa, un gerente debe reunir a las personas involucradas en un desacuerdo en una reunión y darles retroalimentación sobre cómo afectó al resto de compañeros. “Esta reunión no debería ser para decidir quién tiene razón o quién está equivocado”, dice Reverchuk. “Debería tratarse de pedir a los implicados que se pongan en los zapatos del otro—y en los de quienes presenciaron la pelea—y ofrecer una solución eficaz.”
Por supuesto, cuando dos empleados tienen una fuerte discusión delante de su equipo, no son los únicos afectados. “El clima que se crea por estos conflictos afecta a todos los miembros del equipo”, comenta Reverchuk. “Por eso, es importante realizar una reunión—después de hablar con quienes estuvieron envueltos en el conflicto político—con todos los empleados del área para cerrar el asunto.”
Volver a sacar el tema puede parecer contraproducente, pero en realidad evitará que el incidente quede flotando sobre todos y ayudará a que los empleados en conflicto puedan volver a trabajar juntos sin problemas.
Combate la polarización con camaradería
En la mayoría de los casos, los desacuerdos políticos no son un gran problema entre personas que se llevan bien entre sí.
Dudo que compartas exactamente las mismas opiniones políticas que todos tus amigos, pero igual disfrutas pasar tiempo con ellos porque su relación va mucho más allá de por quién votaron en las últimas elecciones.
Pero es mucho menos probable que pases por alto las cosas con Mike de contabilidad si lo único que sabes de él es que apoya a un partido político diferente al tuyo.
Ahora bien, sé que las actividades de formación de equipos tienen mala fama (yo también he pasado vergüenza en la mayoría de las que me han hecho hacer), pero “Los eventos que reúnen a los empleados en un contexto no político son muy útiles para fomentar el sentido de camaradería y construir relaciones positivas entre los miembros del equipo”, señala Oentoro.
Reunir a las personas a través de cosas tan simples como preguntas rompehielos puede ser el antídoto perfecto para evitar que las cosas se agrien cuando el equipo comienza a hablar de política, ya que solemos ser mucho más comprensivos con quienes conocemos que con los extraños.
Recuerda a tus empleados que están en el trabajo para trabajar
Al final del día, no importa si dos empleados discuten sobre el derecho a portar armas o si la piña debería ir en la pizza (definitivamente sí, por cierto...).
Si están armando una escena o haciendo que sus compañeros se sientan incómodos a su alrededor, tienen que parar.
Así que, cuando las discusiones políticas se calientan demasiado en la oficina, Knowles recomienda: “Recordar a los empleados que están en el trabajo para trabajar, no para resolver los problemas del país”.
Este recordatorio amable muchas veces es suficiente para reducir la tensión si tienes una cultura organizacional sólida que fomente el respeto mutuo y la amabilidad entre el personal.
Si no es así, toca pasar a la resolución de conflictos.
Domina el arte de la resolución de conflictos
“Los conflictos basados en la política, en esencia, no son diferentes de cualquier otro tipo de conflicto”, me explicó Diane Rosen, consultora de RRHH en Compass Consultants. Esto significa que deben abordarse igual que cualquier otro conflicto: “Animando a las personas a preguntar en vez de asumir, escuchar para aprender, entablar un diálogo en vez de descargar información, y buscar puntos en común a nivel humano”, dice Rosen.
La gente suele entrar en discusiones políticas con la mentalidad de querer “ganar”. Para reducir la tensión entre compañeros, Rosen recomienda intervenir y animar a los implicados a “Respetarse mutuamente, tener la mente abierta y estar dispuestos a no ganar”.
Hoy en día, la política es tan polarizante que puede ser difícil que no afecte a nuestras relaciones laborales si descubrimos que la gente con la que trabajamos está en el lado opuesto del espectro político.
Si logras rebajar el tono cuando surgen temas polémicos, tal vez consigas que empleados con opiniones políticas opuestas aprendan a convivir y dejar vivir.
Sé un modelo a seguir con el comportamiento correcto
Los grandes líderes motivan a su gente para que den lo mejor de sí mismos en el trabajo cada día. ¿Directores generales que pasan los fines de semana metiéndose en debates políticos en redes sociales? Ellos hacen todo lo contrario.
“Los líderes son modelos a seguir para sus empleados”, explica Tracy Rawlinson, quien cuenta con más de 30 años de experiencia en recursos humanos. “Si su jefe demuestra habilidades de escucha y resolución de conflictos, los empleados pueden aprender cómo reaccionar y calmar una situación en la que las personas no comparten los mismos puntos de vista.”
Con esto en mente, tus superiores deberían pensarlo dos veces antes de mostrar abiertamente su afiliación política. Y los gerentes definitivamente deben enfocarse en resolver las discusiones políticas en la oficina, no en involucrarse en ellas.
Utiliza las evaluaciones de desempeño como oportunidad de reflexión
La mayoría de las personas no tienen la intención deliberada de molestar a sus colegas. Pero cuando la charla informal se convierte en política, las cosas pueden estropearse rápidamente.
“En la mayoría de las situaciones, la gente no se da cuenta de que sus acciones causan daño”, dice Rawlinson. “Así que reflexiona sobre ejemplos reales de ocasiones en que un empleado tuvo dificultades para mantener la paz con un colega durante sus evaluaciones de desempeño. Utiliza un enfoque restaurativo que describa su comportamiento y acuerda junto con el empleado un plan de acción que ayude a evitar que la situación se descontrole de nuevo”.
Palabras finales
Se espera que 2024 sea una de las elecciones más polémicas en la historia de EE.UU., y esa tensión seguramente se trasladará a tu lugar de trabajo, especialmente si tienes compañeros situados en extremos opuestos del espectro político.
Utiliza los consejos de expertos que hemos compartido aquí para tener las mejores posibilidades de mantener la paz entre empleados que no ven las cosas del mismo modo.
También puedes obtener más apoyo en la Comunidad People Managing People, una comunidad de líderes de RRHH y negocios apasionados por construir las organizaciones del futuro.
