Ser el objetivo de alguien puede debilitar tu vida—y tu carrera.
Sin embargo, si lo gestionas correctamente, puedes minimizar su efecto negativo y convertirlo en un punto de inflexión positivo que impulse a ti y a tu carrera hacia adelante.
Así es como.
Hoy en día, si eres ambicioso, quieres ser un gran líder, o tienes la mirada puesta en puestos ejecutivos, es imprescindible que te prepares proactivamente para navegar los riesgos profesionales que inician los líderes impostores.
Estos líderes engañosos tienen un desempeño bajo o mediocre, son excesivamente competitivos y, a menudo, aprovechan su posición y poder para minimizar a quienes los rodean—especialmente a los de alto desempeño.
La buena noticia es que, si eres consciente de sus tácticas, tendrán menos poder contra ti.
Pero, si uno de estos impostores te ha puesto en la mira, aquí tienes las tácticas más comunes que usarán y consejos sobre cómo navegar con éxito sus avances.
1. Usan el Elemento de Sorpresa y el Drama a Su Favor
Los líderes impostores utilizan el elemento sorpresa para provocarte y que actúes de manera irracional y poco profesional para luego utilizarlo en tu contra.
Ejemplos incluyen aislarte en una oficina y luego mostrar comportamientos extraños, como gritarte acusaciones falsas o hacerte luz de gas. O pueden recurrir a la intimidación física, como permanecer de pie mientras tú te sientas o mirarte fijamente sin pronunciar palabra.
Naturalmente, la reacción común es de incredulidad. Tu corazón empieza a latir con fuerza, generando una respuesta de lucha o huida—lo cual no te beneficiará en esta situación. ¿Entonces, qué deberías hacer?
Mantén la calma y gestiona la situación. No reacciones.
En cambio, respira lenta y profundamente para reducir tu ritmo cardíaco y repítete a ti mismo, “todo esto es una actuación.” Tu labor en ese preciso instante es dejar de ser el objetivo y convertirte en un detective.
Esto cambiará inmediatamente la dinámica de poder y te pondrá en igualdad de condiciones mentalmente.
A continuación, permanece en silencio y deja que hagan su mejor actuación.
Toma notas palabra por palabra. Si te piden que te detengas, sigue escribiendo. Cuando cesen las acusaciones, valida calmadamente lo que estás escuchando—“así que lo que está afirmando es...” Luego pregúntales: “¿cuál es la mejor forma de resolver el problema?”
Esta respuesta logra dos cosas: 1. se enfoca en la solución y 2. te va a resultar invaluable si el acoso persiste.
Si no pueden responder con una solución viable, eso no solo valida que todo es una trampa, sino que tampoco cuentan con la aprobación de recursos humanos para actuar de ese modo.
Después, reúne de inmediato con recursos humanos en persona para relatar tu experiencia y pedir su ayuda.
Esa misma noche en casa, documenta cada conversación, la hora y con quién. Sé lo más detallado posible, incluyendo el número de la sala de reuniones.
Incluye cómo te hizo sentir en el momento. Esta documentación es crucial por muchas razones, las cuales abordaremos en la parte 3.
2. Asesinato de Carácter
La segunda táctica más popular utilizada por los impostores es minimizarte mintiendo sobre una situación, tu carácter o cualquier cosa que pueda dejarte en baja estima ante los demás en tu ausencia.
Esta táctica puede utilizarse al principio o como represalia. Lo hacen por dos motivos: 1. socavar tu excelente reputación, y 2. crear lealtad en otros que puedan unirse a su grupo y ser sus ojos y oídos.
Los impostores son cobardes por naturaleza y manipulan fácilmente a otros para que participen en sus actividades siniestras.
¿Qué debes hacer si escuchas que un impostor difunde mentiras sobre ti?
Si tienes un manual del empleado, revisa sus páginas para averiguar la postura de la empresa y cómo resolver una situación de acoso o agresión inmotivada por parte de un jefe o compañero. No un conflicto de personalidad. No un problema de rendimiento. Sino acoso y agresión.
Luego sigue los consejos de cómo proceder.
Si no tienes un manual del empleado pero cuentas con un buen departamento de recursos humanos, agenda una cita con ellos y pide consejo sobre cómo abordar una situación hipotética. Es hipotética porque la información que recibes es de oídas. El impostor puede negarlo todo.
No uses nombres. El objetivo es entender cómo manejar la situación. Después, sigue su consejo y da seguimiento por escrito.
Si no tienes a quién acudir internamente, busca recursos fuera de tu lugar de trabajo que te ayuden a gestionar la situación con excelencia y profesionalismo.
También es recomendable investigar las leyes de tu estado sobre acoso, agresión y represalias para asegurarte que tu empleador cumpla con la legislación vigente.
También puedes utilizar los recursos indicados al final de mi libro como punto de partida.
Y recuerda, tienes el poder de controlar cómo respondes. No caigas en la trampa de comportarte de manera irracional o incongruente con quien eres. No has buscado este conflicto, pero debes afrontarlo profesionalmente. Considéralo como un reto para afinar herramientas clave en tu caja de herramientas de liderazgo.
3. Establecer expectativas poco realistas
La tercera y más poderosa táctica que utiliza un gerente impostor para eliminar a la competencia talentosa es establecer expectativas poco realistas que te preparan para fracasar o bien ser excesivamente crítico con tu desempeño anual.
Tu mejor defensa en esta situación es comprender íntimamente tu sistema de gestión del desempeño en tu organización.
He aquí el motivo:
Los líderes impostores suelen actuar por su cuenta, inventando sus propias reglas. La buena noticia es que Recursos Humanos se ha vuelto muy sensible a estas acciones, ya que ponen en riesgo a la empresa (cualquier variación respecto a la norma o al manual del empleado es actuar por cuenta propia).
Ahora tienes dos próximos pasos:
1. Si no están siguiendo el protocolo, debes involucrar a una tercera persona. Programa una reunión con RRHH y el impostor para aclarar las expectativas de ahora en adelante.
Nota: la mayoría de los departamentos de RRHH no anulan las evaluaciones de fin de año, así que siempre escribe y adjunta una réplica oficial. Ambas acciones alertarán a RRHH sobre sus artimañas.
2. Debes determinar cuál es el juego mayor que persigue el impostor. A menudo, es porque tiene una agenda estratégica más grande en marcha y es posible que sus planes no te incluyan.
Como empleado de alto rendimiento, para tener éxito, necesitas reportar a un líder que, como mínimo, no obstaculice tu camino o, peor aún, no busque disminuir tu desempeño.
Y definitivamente no quieres trabajar para una empresa que lo permite.
Espera más de tu líder y de tu empresa. Y no toleres menos que eso.
Los impostores son escurridizos y negarán, mentirán, engañarán y robarán para conseguir lo que quieren.
Así que no seas una víctima.
La clave es educarte antes de que ocurra la situación. La preparación siempre es una característica de los mejores empleados, y esta no es la excepción.
En nuestro último y final artículo, compartiré cómo el poder de la elección te ayudará a convertir el ser objetivo en empoderamiento, y en éxito profesional.
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