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La mayoría de los proyectos de IA no fracasan por mala tecnología. Fracasan cuando una buena tecnología se encuentra con humanos no preparados.

El año pasado, una investigación del MIT fue noticia en todo el mundo cuando encontró que el 95% de las pruebas pilotos de IA generativa no logran entregar un ROI medible. La tasa de fracaso no tiene nada que ver con la capacidad del modelo. Las organizaciones despliegan herramientas de IA a toda velocidad sin ninguna estructura de gobernanza, sin responsabilidad sobre la capacitación, sin propósitos claros comunicados a los equipos. En cuestión de semanas, los sistemas fallan porque los humanos no estaban preparados.

Las personas usan las herramientas de forma inconsistente, lo que hace que los resultados varíen enormemente. La calidad se desploma. Los empleados se vuelven dependientes de sistemas que no comprenden y sus habilidades básicas se atrofian. Bajo presión por entregar resultados, abandonan por completo las herramientas oficiales y recurren a cualquier IA personal que les parezca más fácil.

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Ahora conocemos esto como IA en la sombra.

El costo no es solo tiempo de desarrollo desperdiciado. También implica pérdida de productividad, deterioro de la calidad de los resultados, riesgos de cumplimiento y desviación estratégica.

Por qué fracasan los pilotos de IA

Los líderes ven la adopción de IA como una implantación tecnológica cuando en realidad es una transformación organizacional.

Un despliegue es un reto tecnológico. Tienes los datos correctos para la herramienta escogida, gestionas licencias y accesos, y activas el sistema.

La transformación es un reto humano. Afecta comportamientos, flujos de trabajo, formas de trabajar, identidades personales y habilidades. El trabajo ocurre en cómo las personas piensan, deciden y colaboran, no en la herramienta en sí.

«No creo que sea prudente tratar la IA generativa como una implantación tecnológica. Realmente es más un ejercicio de gestión del cambio porque implica lograr que las personas piensen de manera diferente sobre cómo trabajan e implica que cambien sus comportamientos. Y, con el tiempo, quieres que esos comportamientos se conviertan en hábitos.»

PMP – Podcast Guest – Glen Cathey-64375
Glen CatheyOpens new window

SVP of Talent Advisory at Randstad Enterprise

Cuando omites el trabajo de transformación, lo que obtienes es caos disfrazado de innovación.

La presión por moverse rápido es real. Todos asumen que sus competidores van muy adelantados, así que omiten el trabajo difícil de diseñar sistemas y rediseñar flujos de trabajo. Algunas organizaciones adoptan una postura despreocupada desde la cúpula, impulsadas por el deseo de reducir costos, incrementar la eficiencia o parecer innovadoras.

¿El resultado? El 42% de las empresas abandonaron sus iniciativas de IA en 2025, un fuerte aumento respecto al 17% del año anterior.

Las tres brechas de capacidades que están matando el ROI de la IA

La brecha de habilidades no es un solo problema. Son tres déficits de capacidad diferentes que, al combinarse, llevan al fracaso organizacional.

1. Juicio técnico para decidir implementaciones

Tu equipo necesita saber cuándo usar la herramienta y cuándo no. Eso es diferente a solo saber cómo usarla.

Muy a menudo, las personas carecen de el juicio necesario para evaluar si la salida producida por la IA es suficientemente buena, apropiada para el contexto, o siquiera responde la pregunta correcta. No distinguen entre "la herramienta generó algo" y "la herramienta generó algo útil".

Esto no tiene que ver con conocimientos de SQL o control de versiones. Se trata de desarrollar el discernimiento para tomar decisiones inteligentes sobre despliegue de IA en contextos reales de trabajo.

Taylor Blake, SVP de AI Labs en Degreed, señala una desconexión fundamental.

"La diferencia entre una demo de IA y la IA funcionando en la práctica puede ser enorme. Y realmente no lo sabes hasta que lo experimentas y ves y sientes esos problemas", afirmó.

2. Estándares de calidad y marcos de evaluación

La mayoría de las organizaciones muestran a las personas cómo funciona la herramienta. Eso solo les permite rascar la superficie.

Lo que falta es la capacidad para evaluar los resultados en función de estándares significativos. Sin marcos claros de calidad, la gente piensa "ha producido algo, así que lo usaré".

La brecha del ROI importa porque el verdadero retorno proviene de hacer que las personas sean mejores en su trabajo de mayor valor, no de generar más resultados. En un mundo donde todos tienen acceso a las mismas herramientas, crear un entorno donde las personas apliquen la IA estratégicamente diferencia los resultados de tu negocio.

3. Aplicación creativa y resolución de problemas

La mayoría de las capacitaciones fracasan por completo aquí. Enseñan funciones en lugar de inspirar la resolución creativa de problemas.

Quizá alguien no tenga problema en generar textos de marketing una vez que tiene una dirección creativa. Pero cuando se trata de analizar opciones y decidir una dirección, se quedan atascados. Esa es su mayor oportunidad, el lugar donde la IA podría transformar su enfoque del trabajo.

Mostrar diferentes funciones para inspirar la aplicación creativa ayuda a los empleados a abordar sus mayores desafíos y los que consumen más tiempo. Ahí es donde realmente ocurre la transformación.

La crisis de identidad que estás ignorando

La identidad personal no aparece en la mayoría de los planes de implantación de IA. Debería.

Cuando la IA comienza a encargarse de partes del trabajo de alguien, genera una profunda inseguridad y ansiedad. La gente teme lo que sucederá si no se adapta a los cambios en la fuerza laboral. Ese miedo se manifiesta de dos formas destructivas.

1.) Resisten o sabotean los esfuerzos de la empresa por implementar IA. No de forma abierta, sino a través de la no adopción pasiva, atajos y el debilitamiento silencioso de los sistemas oficiales.

2.) Se vuelcan hacia herramientas que parecen más fáciles de usar, independientemente de que esas herramientas realmente sirvan a la necesidad del negocio. Esto crea el problema de la "IA en la sombra": el 90% de los trabajadores utilizan herramientas de IA personales como ChatGPT a diario para sus tareas, mientras que solo el 40% de las empresas tienen suscripciones oficiales a LLM.

Los datos sobre la ansiedad de los empleados son impactantes. El 65% de los empleados están ansiosos por la posibilidad de que la IA reemplace su trabajo. Aproximadamente dos tercios están preocupados por no saber cómo usar la IA de manera ética. Esta ansiedad socava directamente la adopción, con hasta el 70% de las iniciativas de cambio relacionado con IA fracasando por resistencia de los empleados o por una gestión inadecuada del apoyo.

Justin Angsuwat, Chief People Officer en Culture Amp, ha observado algo contraintuitivo en la adopción de un coach de IA en su organización.

La paradoja es brutal: las personas están, al mismo tiempo, ansiosas por quedarse atrás y socavando activamente los sistemas diseñados para ayudarles a tener éxito.

Primero el trabajo humano

Para un COO o CHRO que está a punto de implementar herramientas de IA, la intervención comienza con la comunicación y la creación de confianza.

Los empleados necesitan entender por qué lo haces de esta manera, qué ganarán con ello y cómo esto moldeará su futuro, tanto dentro de la empresa como profesionalmente.

Pueden que aún así no se sumen por completo. Pero la transparencia crea la base para una adopción genuina.

El equipo de Angsuwat se centró en generar confianza antes de preocuparse por una implementación perfecta.

"Nuestro objetivo era mejorar la confianza de los empleados al usar la IA porque es difícil medir un momento ‘ajá’," explica. "Intencionadamente era sobre aprender, probar cosas, simplemente intentarlo. No se trataba de entregar un resultado pulido, lo que realmente quitó presión al proceso."

El nuevo enfoque relevante es ayudar a las personas a ver el trabajo con IA como una oportunidad para desarrollar nuevas habilidades y replantear cuál es su aporte central. No como una amenaza a su puesto actual, sino como una oportunidad para evolucionar hacia algo más valioso.

Pero la formación por sí sola no es suficiente. Angsuwat lo descubrió por las malas.

"Lo interesante fue que, incluso al pasar por este programa de seis semanas, algunas personas seguían la dinámica, hacían los pequeños ejercicios, creaban su propio videojuego… y luego, al regresar al flujo de trabajo habitual, se sentían intimidados de nuevo."

Esto requiere que el liderazgo haga el trabajo duro antes de la implementación, no después de que surjan los problemas.

Cathey enfatiza la necesidad de crear espacios para la experimentación.

"Creo que es muy importante que las empresas reconozcan que, cuando hay un cambio involucrado, las personas van a tener que reducir la velocidad para luego poder acelerarla. Nadie pasa de ser principiante a experto en un solo día. Es un proceso y hay que dar a tu gente espacio y tiempo para experimentar de manera segura."

El punto ciego de la gobernanza

Cuando la dirección libera herramientas sin una propiedad clara, estructuras de responsabilidad o visibilidad en los patrones de uso, se crea un "sálvese quien pueda".

La mayoría de las empresas no realizan ningún seguimiento de qué trabajo están haciendo realmente las personas con la tecnología o cómo la están usando. Esa es una receta para una crisis de gobernanza.

Sin un marco de gobernanza de IA, las organizaciones enfrentan daños reputacionales debido a resultados inconsistentes o problemáticos, pérdida de confianza de los clientes cuando disminuye la calidad, pérdidas financieras por inversiones desperdiciadas y retrabajos, y sanciones regulatorias por fallos de cumplimiento.

El peligro operativo es inmediato. Sin estructuras de gobernanza claras, no se puede asignar responsabilidad cuando los sistemas de IA fallan o provocan consecuencias negativas. Establecer la rendición de cuentas es esencial para abordar los problemas y mejorar los sistemas a lo largo del tiempo.

La brecha de habilidades va más allá de las capacidades individuales. Tiene su raíz en la necesidad de construir sistemas organizativos que generen visibilidad, responsabilidad y mejora continua.

La pregunta de los 5,5 billones de dólares

Más del 90% de las empresas globales enfrentarán escasez crítica de habilidades para 2026. Las pérdidas proyectadas por brechas sostenidas de habilidades: 5,5 billones de dólares en el desempeño del mercado global.

Quizá suene teórico o sensacionalista, pero el 94% de los líderes enfrenta actualmente una escasez crítica de habilidades en IA, según el Foro Económico Mundial. Uno de cada tres reporta brechas del 40% o más.

La presión competitiva es real, pero la prisa por implementar sin construir capacidades genera un problema aún mayor. Las organizaciones que buscan asociaciones externas logran tasas de éxito en implementación del 67% frente al 33% de desarrollos internos. La mentalidad de "hagámoslo nosotros mismos" que funcionó con el software tradicional sabotea activamente el éxito en IA.

Mientras tanto, el 75% de las organizaciones informan que están cerca, en o más allá de su punto de saturación de cambios. El empleado promedio ha experimentado 10 cambios empresariales planificados en los últimos años, frente a solo dos en 2016. Más de la mitad de los profesionales de TI dicen que han acelerado la implementación de IA en los últimos 24 meses.

El costo humano de moverse demasiado rápido agrava los fracasos técnicos.

4 pasos para evitar que tus pilotos fracasen

Si eres COO o CHRO y estás a punto de implementar IA, esto es lo que debe suceder antes de activar el interruptor. También vale la pena considerar cómo podrías incorporar la IA en tu proceso de gestión del cambio.

1. Define la transformación, no solo la implementación

Mapea qué flujos de trabajo realmente cambiarán. Identifica qué roles se verán afectados y de qué manera. Define qué significa el éxito más allá de "la herramienta está implementada" y establece propiedad clara para la formación, la gobernanza y el soporte continuo.

2. Construye la infraestructura de comunicación

Articula por qué estás adoptando este enfoque específico. Explica qué ganarán profesionalmente los empleados y aborda de forma directa preocupaciones de identidad y ansiedad. Crea bucles de retroalimentación para identificar problemas a tiempo.

3. Los primeros 30 días: crea sistemas de desarrollo de capacidades

Ve más allá de la formación "así es como funciona" y enseña "así es cómo pensar con la herramienta". Ayuda a las personas a identificar los problemas de mayor valor que pueden resolver. Establece estándares de calidad y marcos de evaluación. Presenta aplicaciones creativas que inspiren un uso estratégico.

Da permiso a las personas para que reduzcan la velocidad al principio. Reconoce que el cambio de comportamiento lleva tiempo y que la gente necesita espacio para experimentar sin temor a sanciones por productividad.

4. Continuo: establece gobernanza y visibilidad

Haz seguimiento a los patrones de uso real y a los resultados. Crea estructuras de responsabilidad para calidad y cumplimiento y monitorea el desvío de la IA. Construye mecanismos de retroalimentación para mejorar el sistema. Aborda la IA en la sombra antes de que se convierta en una crisis.

Revisión crítica de la realidad: sólo el 15% de los empleados en Estados Unidos afirma que en sus lugares de trabajo se ha comunicado una estrategia clara de IA. Si tu equipo no puede articular por qué haces esto y cómo les beneficia, ya estás por detrás.

El puente que necesitas construir

Las adopciones están fallando porque las organizaciones implementan herramientas más rápido de lo que construyen la infraestructura humana para gobernarlas, implementarlas y aprovecharlas de manera efectiva.

La disparidad de capacidades es evidente y los costos son medibles a medida que la presión competitiva sigue aumentando. Pero la solución no es frenar la adopción de la IA. Es desarrollar las capacidades humanas en paralelo. Eso significa tratar esto como la transformación organizacional que realmente es, no como un proyecto tecnológico con una fecha de lanzamiento.

Hazlo bien y transformarás la IA en una ventaja competitiva duradera. Sáltate el trabajo humano y pasarás a formar parte del 95% cuyos pilotos nunca generan un retorno de inversión, a menudo porque las organizaciones están midiendo el ROI de la IA de manera incorrecta desde el principio.

Los líderes actúan como si tuvieran que elegir entre rapidez y preparación. En realidad, están eligiendo entre la transformación sostenible y el fracaso costoso.