La incorporación de empleados puede ser una experiencia intimidante y abrumadora para los nuevos integrantes, pero no tiene por qué ser así.
Si bien la automatización de la incorporación puede hacer que el proceso sea más eficiente, una experiencia personalizada hará que los empleados se sientan más bienvenidos, se preparen para el éxito más rápidamente y, en última instancia, se queden con la sensación de haber tomado la decisión correcta.
Por qué la personalización es importante
Un proceso de incorporación eficaz va más allá de simplemente entregar un paquete de bienvenida; se asegura de que cada nuevo empleado se sienta conectado con la organización y alineado con su cultura empresarial.
Un proceso de incorporación personalizado reconoce que un enfoque único no funciona para la fuerza laboral diversa de hoy en día. En cambio, adaptar la experiencia a las necesidades individuales puede mejorar significativamente las tasas de retención.
Comienza el proceso de integración dejando una fuerte primera impresión durante la primera semana. Esto puede incluir presentaciones específicas para el puesto, como módulos de capacitación personalizados o seminarios web enfocados en el nuevo puesto.
Incorporar elementos interactivos en la incorporación, como tutoriales o sesiones de formación en vivo, mantiene a los nuevos empleados comprometidos y fomenta un sentido de pertenencia. Estas experiencias adaptadas garantizan que cada empleado se sienta apoyado y seguro a medida que asume sus responsabilidades.
¡No olvides hacer un seguimiento! Los ciclos de retroalimentación en tiempo real y los chequeos después de la primera semana te permiten adaptar aún más el enfoque personalizado.
A continuación, he explicado cada uno de estos elementos en más detalle, para ayudarte a personalizar el proceso.
7 formas de personalizar la incorporación
¿Cómo puedes personalizar la incorporación de empleados en tu empresa? Aquí tienes mis ideas favoritas para ayudarte a crear una mejor experiencia de incorporación.
Conócelos antes del primer día
El secreto de un excelente programa de incorporación es que no comienza el primer día. Antes de que un nuevo empleado empiece a trabajar, el departamento de RR. HH. recopila datos básicos como la fecha de nacimiento y el número de seguro social para efectos de nómina, pero el proceso de incorporación puede obtener otros datos también. A esto se le llama proceso de preincorporación.
Conoce al nuevo integrante antes incluso de que pisen la oficina. Averigua cuáles son sus intereses y por qué quisieron unirse a tu organización. Pregunta por algunas de las cosas que les gustan—de esa manera podrás sorprenderlos con algo inesperado en su paquete de bienvenida.
¿Les apasiona algún deporte? Considera un pequeño adorno para su escritorio. ¿Hay algún tipo de comida que les guste? Piensa en organizar un almuerzo de esa cocina el primer día o conseguirles una tarjeta de regalo para un restaurante local.
Acierta en su primer día
El primer día es un momento crucial en el proceso de incorporación que marca el tono de la orientación al empleado y ayuda a crear una primera impresión duradera.
Comienza el día con una carta de bienvenida pensada especialmente para la experiencia previa y el puesto del empleado. Esta carta puede venir de su jefe directo o incluso de un líder senior, expresando entusiasmo por su incorporación y destacando su importancia para el equipo.
Incluir detalles personales, como una mención a sus habilidades o los motivos por los que fueron contratados, hace que la primera impresión sea aún más impactante.
Antes de terminar el día, agenda una reunión de seguimiento con su jefe. Aprovecha esta oportunidad para recopilar comentarios sobre cómo fue su experiencia, atender cualquier inquietud inmediata y establecer expectativas para la primera semana.
Esto le demuestra al empleado que su opinión es importante y ayuda a perfeccionar el proceso personalizado de incorporación.
Organiza una interacción con líderes
Involucrar a los líderes en el proceso de incorporación es una excelente manera de crear un vínculo con la visión y la cultura de la empresa (especialmente si estás incorporando a un nuevo gerente).
Agenda una breve reunión o un café informal con un alto directivo que pueda compartir la misión, los valores y los objetivos de la empresa. Esta interacción resalta la inversión de la empresa en la persona recién incorporada y brinda una oportunidad única de hacer preguntas y sentirse inspirado.
Ofrece obsequios personalizados
Muchas empresas ofrecen obsequios corporativos con la marca en el kit de bienvenida: calendarios, libretas, gorras, bolígrafos, etc. Es un gesto agradable, pero la mayoría de los empleados sabe que al final todo es promocional para el beneficio de la empresa.
En su lugar, piensa en incluir obsequios personalizados con el nombre o incluso las iniciales del empleado. Muchos proveedores de productos promocionales estarán encantados de incorporar un monograma que ayude a personalizar la experiencia de incorporación.
Es posible que un nuevo empleado use un cuaderno con la marca de la empresa o lleve una bolsa ecológica de la compañía por necesidad, pero, al menos en parte, seguirá sintiéndose como algo relacionado con el trabajo. Ahora imagina cómo se sentiría ese empleado si la bolsa llevara su nombre, o si estuviera bebiendo de una taza que tuviera su nombre junto al de la empresa.
Puedes gastar un poco más en el presupuesto de artículos promocionales, pero esa experiencia tangible de formar parte de la empresa es insustituible. El merchandising personalizado vincula directamente al empleado con la compañía, y es algo que puede suceder desde el primer día.

Crea un Sentido de Pertenencia
Empezar un nuevo trabajo puede ser muy estresante, y una comida sencilla o una actividad de integración en equipo puede 1) hacer que alguien se sienta especial y 2) ser una forma agradable e informal de presentar al nuevo empleado a sus compañeros y ayudarle a establecer relaciones.
La convivencia presencial en eventos sociales es insustituible. Los empleados tienen la oportunidad de conectar entre sí más allá de videollamadas enfocadas al trabajo, y generan vínculos que les hacen sentirse integrados en el entorno.
Sin embargo, si tu equipo trabaja en gran medida o totalmente a distancia, tendrás que adaptar un poco este enfoque. Cuando incorpores personal de forma remota, sustituye los eventos sociales presenciales por alternativas digitales. Por ejemplo, podrías crear un canal de bienvenida en la plataforma de comunicación de la empresa para compartir mensajes de bienvenida digitales con los nuevos integrantes.
También puedes integrar algunas actividades virtuales divertidas para fortalecer equipos que ayuden a crear lazos entre los miembros dispersos. Recuerda que el trabajo en equipo puede y debe realizarse también de manera habitual y a menor escala.
Evalúa Sus Niveles de Habilidad para Personalizar la Formación
¿Alguna vez has estado en un seminario o conferencia donde ya conocías todo el material y sentiste que era una completa pérdida de tiempo? ¡El proceso de incorporación no tiene por qué convertirse en esa experiencia para tus nuevas contrataciones!
En lugar de adivinar su experiencia basándote en el currículum, considera evaluarlos sobre el material esencial para ver cuánto saben realmente. Esto puede realizarse usando una plataforma de aprendizaje y desarrollo que facilite y agilice el proceso.
Las pruebas de habilidades pueden basarse en métodos atractivos y no resultar condescendientes ni punitivos. Considera incluir cuestionarios, juegos y otros recursos adaptados a distintos estilos de aprendizaje para mantener el interés de los participantes.
Los resultados te permitirán crear una experiencia de incorporación más personalizada, menos tediosa, más eficiente y que respete el conocimiento que el nuevo empleado aporta a la organización.
Establece Objetivos en Conjunto
No hay un proceso de incorporación que sea idéntico al 100 % y cada uno varía según el puesto, la antigüedad, los conocimientos, habilidades e incluso los objetivos personales de cada persona.
Primero, considera implementar una lista de comprobación para la incorporación que permita a los empleados saber en qué fase están y qué falta por venir (el software de incorporación también puede ayudar con esto).
Los nuevos integrantes sentirán que han logrado pequeños hitos tras cada etapa del proceso de incorporación y que avanzan hacia el éxito en su rol.
Después, piensa en formas para mejorar el compromiso de los empleados a largo plazo. Es conveniente que los nuevos miembros del equipo se reúnan pronto con sus compañeros y gerentes para hablar sobre el establecimiento de metas a futuro, con foco en cómo sería el éxito más adelante para ellos.
Si un nuevo empleado te comenta que quiere llegar a puestos de dirección y ves que tiene potencial, empieza a potenciar ese talento desde una etapa temprana.
Un programa de mentoría, por ejemplo, puede potenciar la formación de los empleados más allá de la relación formal jefe-empleado.
Haz Espacio para Toques Personalizados
Puedes encontrar más tiempo para personalizar la incorporación de los empleados asegurándote de que todo aquello que pueda automatizarse (es decir, lo que no tengas que hacer manualmente), SE automatice.
Te recomiendo soluciones de flujo de trabajo para RR. HH. porque pueden gestionar con precisión y eficacia las tareas administrativas que consumen mucho tiempo. Por ejemplo, puede enviar automáticamente correos electrónicos de bienvenida personalizados para cada nuevo empleado, solicitar y hacer seguimiento de la entrega de documentos obligatorios como formularios fiscales y contratos, y asignar tareas a los responsables adecuados, como IT para la configuración de sistemas y managers para la programación de reuniones de seguimiento.
El software de flujo de trabajo de RR. HH. puede automatizar recordatorios tanto para empleados como para managers sobre los plazos próximos, asegurando que nada se pase por alto.
Al quitarte de encima estas tareas repetitivas pero esenciales, puedes dedicar más tiempo a crear actividades de integración personalizadas, como establecer oportunidades de mentoría, organizar encuentros virtuales o adaptar la formación a las necesidades específicas de cada nuevo empleado.
Reflexiones finales
La mayoría de los lugares de trabajo comprende la importancia del proceso de incorporación de empleados, pero pocos se dan cuenta de cuán vital es realmente.
La personalización, junto con otras mejores prácticas para el proceso de integración, contribuirá en gran medida a asegurar que el nuevo miembro del equipo se sienta bienvenido y vea un futuro en tu organización.
Existe un consenso común de que un plan de 30, 60 y 90 días ayuda a garantizar que los nuevos integrantes del equipo se integren adecuadamente a la cultura y reciban el apoyo necesario.
Para medir la eficacia de tu proceso de integración, observa métricas como la rotación voluntaria y utiliza encuestas de onboarding para recopilar comentarios de los propios nuevos empleados y así optimizar la incorporación.
Si tienes alguna pregunta, no dudes en escribirnos en los comentarios o unirte a la conversación en la Comunidad People Managing People, una red de líderes de RR. HH. y negocios apasionados por construir las organizaciones del futuro.
