El fenómeno conocido como "renuncia silenciosa" es una tendencia laboral que empezó a principios de 2021 y ha resultado en cifras récord de empleados que renuncian voluntariamente a sus trabajos. Hasta el momento, no parece desacelerarse y combatirlo requiere medidas proactivas, como implementar herramientas de compromiso de empleados.
Afortunadamente, a menudo existen señales de advertencia de que un empleado está por renunciar. En estos casos, puede que seas capaz de gestionar la situación para retener a ese colaborador, o al menos prepararte tú y tu equipo para su salida (y comenzar el proceso de reclutamiento).
Consejo: Usar sistemas de gestión de casos de RRHH puede ayudar a los líderes a identificar patrones de insatisfacción de los empleados antes de que ocurra la rotación.
9 señales de que un empleado está a punto de renunciar
En mis años de gestión y reflexionando sobre cosas como el comportamiento de las personas justo antes de recibir una carta de renuncia y entrevistas de salida, he identificado varias señales de que un empleado está por renunciar.
No son infalibles (lamentablemente, algunos aún pueden sorprenderte), pero estar al tanto de estas señales puede ayudarte a retener a ese valioso colaborador al que tanto valoras.
1. Comportamiento inusual o una nueva "mala actitud"
Un cambio en la actitud de alguien puede ser sutil u obvio, pero una actitud negativa casi siempre se notará como un cambio en su comportamiento habitual.
Por ejemplo, si tu empleado estrella de repente se queja constantemente de la empresa o de su trabajo, o es grosero o despectivo contigo o con sus compañeros, esto podría ser una señal de que está por renunciar. Si un miembro del equipo normalmente conservador ha comenzado a asumir riesgos innecesarios, puede estar pensando, “¿qué tengo que perder?”
2. Mayor actividad en LinkedIn o en redes de contactos
En mi experiencia, a menos que planeen viajar por el mundo o volver a estudiar, la mayoría de las personas no renuncian a su empleo sin tener ya otro trabajo asegurado.
Si ves a tu empleado activo en sitios como LinkedIn o Xing, es una buena indicación de que está buscando activamente un nuevo empleo. Esta actividad puede incluir actualizar su perfil, añadir más recomendaciones, conectar con más personas de lo habitual o publicar más de lo normal.
Del mismo modo, si tu empleado asiste a más conferencias o eventos de networking que antes, podría ser una señal de que está por renunciar.
3. Tomar cantidades inusuales de tiempo libre
Cuando un miembro del equipo que normalmente toma vacaciones en bloques de días o semanas, de repente comienza a tomar días sueltos o medios días aleatorios, esto podría indicar que se está entrevistando para otro trabajo.
De igual manera, si tu empleado estrella empieza a tomarse pausas de almuerzo más largas, o a tener más “citas personales” que lo alejan del trabajo durante varias horas en medio del día, esto podría ser una señal de que está por renunciar.
4. Evitar proyectos o compromisos a largo plazo
Cuando decidí renunciar a mi trabajo corporativo, evitaba a propósito asumir grandes proyectos o compromisos. Sabía que me iría antes de que se completaran y no quería dejar al equipo en un aprieto. ¿Liderar una gran reunión estratégica para definir el rumbo del negocio para el próximo año? ¡No, gracias!
Si un gran empleado que normalmente se ofrece para asumir nuevos proyectos o tareas de repente ya no quiere hacerlo, es posible que sea porque está por abandonar el barco.
5. Desempeño laboral anormal
Cuando un empleado de alto rendimiento de repente comienza a no cumplir plazos o a entregar trabajo de baja calidad, puede ser resultado de que mentalmente ya se desconectó de su empleo mientras se prepara para renunciar.
Esto es aún más probable si su rol y responsabilidades, así como tus expectativas o estándares, no han cambiado. Si le das retroalimentación a tu colaborador sobre su bajo rendimiento y no parece importarle o no tiene una explicación real sobre por qué bajó su productividad, esto también podría indicar que está a punto de irse.
6. Alejarse de ti y de los compañeros
En mi experiencia, los mejores empleados son aquellos que también son excelentes compañeros de equipo y se llevan bien con sus colegas. También he notado que estos empleados generalmente tienen cierto sentido de deber y lealtad hacia su manager y su equipo, así que si van a renunciar, es probable que se sientan al menos un poco mal por ello.
Si esto describe a tu empleado, y comienza a cancelar sus reuniones 1:1 habituales contigo, a dejar de asistir a juntas, a dejar de participar en eventos y celebraciones del equipo o a evitarte tanto como sea posible, esto podría ser una señal de que está cerca de irse.
7. Actividad inusual en unidades de red/archivos
Como empleados, invertimos mucho de nosotros mismos en nuestro trabajo. Dedicamos tiempo y esfuerzo, a menudo durante años, a crear sistemas, procesos, documentos, presentaciones, etc. Para algunas personas, puede ser difícil simplemente dejar todo eso atrás y abandonar los frutos de su trabajo, especialmente si piensan que esos frutos podrían ayudarles en su próximo empleo.
Si tú o tu departamento de TI notan que un miembro del equipo está descargando o copiando grandes cantidades de archivos a una ubicación fuera de tu red, como un dispositivo de almacenamiento externo, esto podría ser una señal de que está a punto de renunciar. También podría ser una violación de las reglas de confidencialidad de la empresa y de propiedad intelectual, en cuyo caso puede que tengas que tomar la decisión de prescindir de esa persona antes de que se vaya voluntariamente.
8. Poniendo sus asuntos en orden
La mayoría de los grandes empleados también tienen una gran ética de trabajo y consideración por sus compañeros. Algunos de estos empleados pueden sentir la necesidad de "poner sus asuntos en orden" antes de irse, para facilitar una transición sencilla a su reemplazo.
Si ves que un empleado valioso toma la iniciativa y dedica tiempo extra a documentar su rol y responsabilidades, crear manuales de "cómo hacerlo" y organizar sus archivos y documentación de trabajo, podría ser una señal de que está a punto de marcharse.
9. Encontrar su currículum en la impresora compartida

Vale, esta es obvia, ¡pero sucede! Hace muchos años encontré el currículum de un colega en la impresora que compartíamos. No le dije nada, y quizá debería haber avisado a su jefe, pero poco después dejó la empresa.
¿Qué puede causar que un empleado renuncie?
Ahora que hemos revisado las señales de que un empleado está a punto de irse, vale la pena mencionar algunos de los desencadenantes más comunes que pueden motivar a alguien a renunciar.
- Sentirse ignorado, no valorado, dado por sentado o quemado
- Falta de oportunidades de desarrollo o crecimiento profesional
- Cambios importantes en la vida, como divorcio, problemas de salud o la muerte de un familiar
- Descontento con el puesto, las responsabilidades o la compensación
- No haber conseguido un ascenso o aumento de salario
- Problemas con el gerente, colegas u otros miembros del equipo
- Insatisfacción con el ambiente laboral o la cultura empresarial.
Si puedes estar atento a este tipo de cuestiones y abordarlas proactivamente, es posible que los miembros de tu equipo nunca lleguen al punto de querer irse. Dicho esto, algunas de ellas (por ejemplo la compensación) pueden ser más fáciles de cambiar que otras.
5 mecanismos de "alerta temprana"
Antes de sacar conclusiones apresuradas de que un empleado va a renunciar si has observado alguna de las señales anteriores, recuerda esto: ¡asume siempre la buena intención!
Por ejemplo, si se está distanciando de ti o de los compañeros, o toma días libres aleatorios, puede que esté lidiando con problemas personales. Si su rendimiento en el trabajo está bajando, tal vez sea porque algún colega no está cumpliendo con sus tareas.
Comienza asumiendo que hay otro motivo, y que su actitud hacia ti y la organización sigue siendo positiva.
1. Implementa sistemas de retroalimentación para empleados
De todos los mecanismos de retroalimentación de empleados disponibles para la gestión, el más importante en mi experiencia es la reunión individual. Nada puede reemplazar el sentarse con alguien cara a cara, escuchar sus comentarios y preocupaciones, observar su tono y lenguaje corporal, y hablar sobre su desempeño laboral.
2. Haz seguimiento de objetivos y entregables
Una parte fundamental para monitorear el desempeño laboral, y poder ver cuándo las cosas empiezan a desviarse, es establecer y hacer seguimiento de los objetivos y entregables de tu empleado. Si tienes un buen sistema de gestión de objetivos y lo revisas con frecuencia, esto puede darte una advertencia temprana de que algo podría ir mal.
3. Controla las vacaciones y los días libres
En general, no recomiendo exigir a los empleados que registren cada hora libre por motivos como citas al dentista. Dicho esto, sí recomiendo encarecidamente contar con un sistema de registro de tiempo que permita a los empleados anotar los días no trabajados, tanto si se trata de vacaciones como de otro tipo de permiso. Este sistema también debería permitirte revisar estos días para detectar posibles anomalías.
4. Síguelos en redes sociales
No hay nada de malo en conectar con tus empleados en redes sociales, siempre que la intención no sea analizar cada publicación y actividad suya. Es diferente seguir a alguien porque te interesa su contenido a acosar a alguien con malas intenciones.
5. Controla la actividad de archivos en la red
Existen soluciones de software que te permiten monitorizar la actividad de archivos en unidades de red compartidas. Por ejemplo, la edición Business de G Suite de Google ofrece la posibilidad de auditar unidades y comprobar la actividad de descargas. Puede que necesites un software personalizado para tu sistema de almacenamiento en red particular, pero podría valer la pena no solo para proteger tus datos, sino para obtener información sobre los empleados que se están preparando para renunciar.
¿Qué puede hacer que un empleado se quede?

Ya hemos visto por qué la gente renuncia y cuáles son las señales de ello, así que parece justo abordar cómo puedes lograr que los buenos empleados se queden.
En mi experiencia, aspectos como la compensación, los beneficios y el ambiente laboral son importantes, pero las personas se vuelven realmente leales cuando se sienten movidas por el propósito de la empresa, les encanta la cultura y están altamente motivadas y comprometidas.
Aunque no existe una receta mágica para retener empleados de alto rendimiento, tu mejor opción es estar al día de las últimas novedades en cultura y gestión del talento suscribiéndote a nuestro boletín!
