Trabajar desde casa puede estar disminuyendo ya que los mandatos de regreso a la oficina obligan a los empleados a regresar a sus cubículos al menos a tiempo parcial, pero la cantidad de personas que trabajan desde casa sigue siendo mucho mayor que los niveles previos a la pandemia.
Sin embargo, aunque el trabajo remoto tiene beneficios como la flexibilidad y un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal, implica un nuevo enfoque para trabajar.
Sigue leyendo para descubrir 32 consejos para mantenerte enfocado y productivo mientras trabajas a distancia.
#1 - Establece un horario y cúmplelo
Para los trabajadores remotos, los límites entre el trabajo y la vida personal tienden a desdibujarse. Si no tienes cuidado, podrías exigirte demasiado más allá del horario laboral y no dedicar conscientemente suficiente tiempo para descansar o socializar.
Crear un horario diario establece límites claros para tu jornada laboral. Sabes cuándo vas a comenzar a trabajar, cuándo tomarás descansos y cuándo terminarás el día. Esto te permite entrar en un ritmo diario e incluso establecer expectativas con tu equipo remoto.
Pasarás menos tiempo decidiendo qué vas a hacer, lo que reduce la cantidad de fatiga de decisiones que experimentas y aumenta la productividad.
Haz que tu horario sea claro para tus compañeros de trabajo para que sepan cuándo estás en modo trabajo:
- Google Calendar te permite crear calendarios compartidos para que las personas sepan qué estás haciendo cada día de la semana.
- Calendly facilita acordar horarios de reuniones sin tener que enviar docenas de correos de ida y vuelta.
#2 - Termina de trabajar a la hora establecida
En una oficina, dejas el edificio y te vas a casa al final del día, lo que pone un límite claro a tus horas de trabajo. Cambiar de ubicación también le da a tu cerebro una señal física para concentrarse en una nueva tarea, pero eso no ocurre en la oficina en casa. Con el trabajo y la vida personal en el mismo lugar, podrías terminar revisando tu correo o el chat interno a cualquier hora.
Esto es una receta segura para el agotamiento.
Ya sabemos que la mayoría (70%) de los empleados dicen que su empresa debe hacer más para prevenir el agotamiento. Pero tú también puedes poner de tu parte para evitarlo.
Al final del día, deja de trabajar completamente. Crea una desconexión de tu jornada: cierra las pestañas del navegador, apaga tu laptop y ordena tu espacio de trabajo para que esté limpio para la mañana siguiente.
Si tienes una zona o habitación separada para trabajar en casa, sal de ese espacio. Luego, dedica toda tu atención al resto de la tarde/noche para que tu cerebro sepa que debe centrarse en descansar.
#3 - Vístete al trabajar desde casa
Una de las grandes ventajas de trabajar desde casa es que no necesitas usar traje. Sin embargo, aunque es tentador trabajar en pijama, está científicamente comprobado que tu productividad aumenta si "te vistes para el éxito".
Esto se llama cognición vestida, y de la misma manera en que un traje puede hacernos sentir poderosos, un uniforme médico o una bata de doctor hace que quien la usa se sienta más responsable y empático.
Vestirse también te prepara mentalmente para afrontar el día y estar más concentrado, y crea una barrera entre estar relajado en pijama y trabajar.
#4 - Comunica tus expectativas a quienes están a tu alrededor
Quienes están en casa contigo (compañeros de piso, hijos, etc.) deben saber qué esperas de ellos. Comunica tus horarios de trabajo y el espacio designado como oficina en casa.
Hazles saber tu rutina, especialmente si eres un trabajador híbrido que va a la oficina algunos días a la semana. Ayuda a la familia o compañeros a adaptarse a tu horario flexible estableciendo tus límites y necesidades para que tu tiempo no se vea afectado por recados, juego con los niños, etc.
El autor Glenn Fleishman recomienda:
- Tener una conversación con la familia o compañeros para que sepan cómo vas a trabajar
- Mantener un horario regular para que todos sepan cuándo estás trabajando
- Tener algún tipo de señal o aviso de que estás trabajando (puerta cerrada, auriculares, etc.)
#5 - Observa las rutinas
La mayoría de nosotros tenemos rutinas y rituales antes de comenzar a trabajar. Tomamos café, hacemos ejercicio o leemos los titulares. Seguir estas rutinas le indica a nuestro cerebro y cuerpo que es hora de empezar a trabajar. Se convierten en hábitos y crean una especie de "surcos" mentales. Estos surcos mentales facilitan realmente el empezar.
Además, se ha demostrado que las rutinas mejoran los ciclos de sueño, lo que en consecuencia ayuda a reducir el estrés y mejora la salud mental.
En un trabajo remoto, depende de ti crear ese ritual previo al trabajo que te ayude a ponerte en el estado mental adecuado para ser productivo. Quizás ese ritual consista en tomar una taza de té y salir a correr. Tal vez implique meditar usando una app como Headspace o Calm.
Cuanto más utilices las rutinas, más fácil será comenzar tu jornada laboral.
#6 - Toma descansos regulares durante el horario laboral
Como empleado remoto, es fácil olvidar tomar descansos. Simplemente sigues trabajando, incluso hasta el punto de almorzar frente al portátil. Esto es una receta segura para el agotamiento y la fatiga.
A lo largo del día, tu cuerpo pasa por múltiples ciclos de alta y baja energía llamados "ritmos ultradianos". Estos ciclos ocurren cada 90 - 120 minutos y juegan un papel importante en cuán productivo eres. En el punto máximo del ciclo, tu energía está en el nivel más alto y en el mínimo es la más baja.
Esto implica que serás más productivo si trabajas a favor de tu cuerpo en vez de en contra. Concéntrate en realizar tareas cuando tu energía esté alta y luego date un espacio para recuperarte.
Incluye conscientemente descansos regulares en tu horario y asegúrate de tomarlos. Resiste la tentación de seguir sin parar o de responder esa rápida pregunta de un compañero. Agrega mensajes de ausencia en Microsoft Teams o Slack para indicar que estás en la hora de la comida, y date permiso para cerrar tu laptop y tomar un descanso durante el día.
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#7 - Crea tu propio espacio de trabajo
Una mayor productividad es el resultado de hábitos, y numerosos estudios han demostrado que los hábitos son el resultado de asociaciones. Actuamos, observamos el resultado y, si es positivo, repetimos la acción. Cuanto más lo hacemos, más fuerte se vuelve el hábito.
Cuando entras a tu oficina o cubículo en el trabajo, sabes que es momento de ser productivo. No es momento de ver series o revisar redes sociales. Existe una asociación directa en tu cerebro entre tu espacio de trabajo y la productividad.
Crea un espacio de trabajo dedicado—sea una habitación o incluso una esquina—en tu casa específicamente para trabajar. También puedes preguntar a tu empleador si pueden cubrir una membresía de espacio compartido para su personal remoto.
Tener un lugar fijo donde siempre trabajas crea una asociación en tu cerebro entre ese lugar y el cumplimiento de tareas.
#8 - Haz tu espacio de trabajo cómodo
Vas a pasar mucho tiempo en tu espacio de trabajo, así que haz todo lo posible para que sea cómodo. Si odias estar en tu espacio de trabajo, te será difícil ser productivo.
Consigue una silla que te guste y favorezca una buena postura. Asegúrate de que el espacio esté bien iluminado, preferiblemente con luz natural. Enciende una vela para mantener un buen aroma y quizás pon algunas fotos. Incluso puedes crear un área donde puedas realizar videollamadas para Zoom o Google Hangouts y así saber que el fondo se mantendrá limpio y ordenado.
Tu empleador también puede incluir una asignación para trabajo remoto para ayudarte a costear cualquier suministro de oficina que necesites.
#9 - Consigue las herramientas adecuadas
Si vas a ser productivo desde casa, necesitas tener las herramientas adecuadas para el trabajo.
Puedes necesitar comprar un portátil, una tablet u otra herramienta. Tal vez también debas invertir en una conexión a internet más rápida si vas a transferir muchos archivos o controlar un ordenador del trabajo de forma remota. Puede que requieras software de firma electrónica para simplificar los procesos de aprobación y mantener el flujo de trabajo de tu oficina en casa en movimiento.
También necesitarás las herramientas de comunicación adecuadas para chatear con tus compañeros de trabajo y colaborar en proyectos. Aplicaciones como Slack, Google Docs, Dropbox y Loom pueden ayudarte a mantenerte en sintonía con tus compañeros.
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#10 - Mantén una Lista de Tareas
Los trabajadores de oficina están en constante contacto con el jefe, quien les ayuda a saber qué hay que hacer y cuándo. Con el trabajo remoto, esa proximidad física desaparece. Ahora tienes una mayor responsabilidad para identificar las tareas importantes y realizarlas.
Mantener una lista de tareas puede ayudarte a cumplir con los plazos. Cada día, antes de comenzar a trabajar, prioriza tu lista de tareas y comunica cualquier duda que puedas tener sobre los plazos.
En su libro The ONE Thing: La sorprendente verdad sencilla tras resultados extraordinarios, Gary Keller escribe:
"Obtener resultados extraordinarios consiste en crear un efecto dominó en tu vida. Derribar fichas de dominó es bastante sencillo. Las alineas y tiras la primera... Las personas altamente exitosas saben esto. Así que cada día ordenan sus prioridades de nuevo, encuentran la ficha principal y la golpean hasta que cae."
Usar una lista de tareas te ayuda a crear el efecto dominó. Te asegura que realizas las cosas más importantes todos los días, lo que conduce a resultados extraordinarios.
#11 - Aborda las Tareas Más Importantes Cuando Estés en tu Pico de Productividad
Existen momentos del día en los que trabajas de manera más eficaz. Cuando eres capaz de pensar con mayor claridad y hacer las cosas de forma más eficiente.
Sé consciente de cuándo estás en modo de máxima productividad para que puedas trabajar en esos proyectos importantes. Si tu momento más productivo es a primera hora de la mañana, no desperdicies ese tiempo en tareas relativamente triviales como el correo electrónico. Enfoca tu energía en la tarea que tendrá el mayor impacto.
Así es como el autor Stephen King produce bestsellers año tras año. Como señala Mason Curry en el libro Rituales Diarios: Cómo Trabajan los Artistas, King escribe todos los días del año comenzando alrededor de las 8:00 am, y no se detiene hasta alcanzar las 2,000 palabras. Sólo entonces realiza cosas menos importantes.
#12 - No Hagas Multitarea
Para los empleados remotos, es fácil caer en la trampa de la multitarea. Un minuto estás trabajando, al siguiente estás limpiando la cocina o saliendo a hacer mandados rápidos.
Esto mata la productividad. Una y otra vez, las investigaciones han demostrado que la multitarea te hace mucho menos eficiente. El esfuerzo de cambiar continuamente entre tareas requiere más energía mental, aumenta las probabilidades de cometer errores y sube el tiempo necesario para completar las tareas.
En la medida de lo posible, procura mantenerte enfocado en una sola tarea. Trabaja en bloques de tiempo definidos y concéntrate solo en una cosa durante cada bloque (conocido como "bloqueo de tiempo"). No dejes que tu atención se disperse demasiado.
#13 - Usa el Método Pomodoro Para Ser Más Productivo
El Método Pomodoro es una técnica bien establecida que te ayuda a trabajar en intervalos concentrados y luego darle a tu cerebro un descanso. Funciona así:
- Identifica la tarea más importante.
- Pon un temporizador de 25 minutos.
- Trabaja en la tarea durante 25 minutos (una sesión Pomodoro).
- Tómate un descanso de 5 minutos.
- Después de cuatro sesiones Pomodoro, toma un descanso de 15-20 minutos.
Utilizar esta técnica te mantiene centrado en la tarea, ayudándote a dedicar energía concentrada a lo que es más importante. También evita que trabajes demasiado tiempo sin tomarte un descanso.
#14 - Usa Ruido Blanco Para Bloquear Distracciones
Habrá distracciones cuando trabajes desde casa. Si tienes hijos o compañeros de piso, puede que haya bastante ruido. Si no cuentas con una oficina donde puedas cerrar la puerta, probablemente ese ruido te dificultará realizar tus tareas.
Una solución relativamente sencilla es conseguir auriculares que cancelen el ruido y escuchar música de fondo o sonidos ambientales que no te distraigan. Algunas opciones de escucha a considerar:
#15 - Bloquea los sitios web que te hacen perder tiempo
Las redes sociales son una de las mayores fuentes de distracción. Un minuto estás trabajando, y al siguiente, estás atrapado en el vórtice infinito del desplazamiento sin fin.
Si tienes dificultad para resistir la tentación de Tiktok u otros sitios favoritos, considera usar una aplicación que te impida físicamente acceder a esas URLs: Freedom y Rescue Time te permiten bloquear sitios web específicos durante períodos de tiempo determinados para que puedas disfrutar de productividad sin distracciones.
#16 - Responde a los mensajes en bloques
En un esfuerzo por demostrar que trabajas diligentemente y eres productivo, puede que sientas la tentación de responder inmediatamente cada mensaje o pregunta que te mande un colega. Suena una notificación en tu bandeja de entrada, detienes lo que estás haciendo y envías una respuesta al instante.
Es comprensible, pero puede distraerte de tu trabajo actual o hacerte perder el enfoque y el ritmo.
Intenta responder a los mensajes en bloques. Correos electrónicos, mensajes en Slack o notificaciones en MS Teams, puedes bloquear las notificaciones durante periodos de concentración y luego volver a responder preguntas en momentos específicos del día o entre bloques de trabajo.
#17 - Sal al exterior
Con el teletrabajo, puede que te encuentres en casa demasiado tiempo. Sin el trayecto diario ni las reuniones sociales de la oficina, quizás pases todo el tiempo dentro, lo cual es perjudicial para el ánimo y la salud.
Numerosos estudios han demostrado los beneficios de estar al aire libre. Contribuye a:
- Reducción del estrés
- Mejor inmunidad
- Mayor concentración
- Mejor salud mental
- Mejor memoria a corto plazo.
Además, estar al aire libre incrementa la cantidad de vitamina D en tu cuerpo, lo cual es fundamental (aproximadamente el 42% de los estadounidenses tienen deficiencia de vitamina D).
Intenta salir de casa todos los días. Da un paseo. Lee en una cafetería. Toma algo con amigos. Puede parecer contradictorio, pero alejarte de donde trabajas en realidad te hará más productivo.
#18 - Toma días de enfermedad, incluso trabajando desde casa
En Estados Unidos, en particular, los empleados parecen tener especial aversión a tomarse días por enfermedad. En una cultura de productividad constante, tomarse un día de baja puede parecer una debilidad, pero nada más lejos de la realidad.
Si no te tomas días de enfermedad, podrías prolongar tu malestar ya que el cuerpo no puede sanar. Esto se demostró durante las elecciones presidenciales de 2016, cuando Hilary Clinton casi colapsó físicamente debido a una neumonía. Sin poder descansar, una tos se convirtió en algo mucho más serio.
¿La moraleja? Cuida de ti mismo.
Si estás enfermo, tómate un tiempo para descansar y recuperarte. No intentes forzarte. El trabajo flexible no significa trabajar desde la cama. Toma días de baja y permite que tu cuerpo se recupere completamente. Tu trabajo será mejor cuando tu salud lo sea.
#19 - Come saludable
Cuando trabajas desde casa, tu despensa nunca está a más que unos pasos de distancia. La tentación de picar sin pensar, especialmente dulces, es muy grande, lo que puede traducirse rápidamente en algunos kilos de más y afectar tus funciones cognitivas y nivel de energía.
Existen varias estrategias específicas que puedes emplear para ayudarte a comer sano en casa:
- Establece horarios específicos para comer snacks y cíñete a esos horarios estrictamente
- Abastece tu despensa con snacks saludables que satisfagan tus antojos pero no sumen centímetros a la cintura
- Prepara las comidas y los snacks la noche anterior para no caer en la tentación de comer lo primero que encuentres
- Mantén una botella de agua cerca para asegurarte de mantenerte hidratado
- Utiliza el "Método del Plato Saludable" para ayudarte con el control de porciones
- Utiliza una app como MyFitnessPal para ayudarte a registrar las calorías que consumes
#20 - Haz ejercicio regularmente
Pocas cosas mejoran la productividad como el ejercicio. Limpia tu mente, aumenta tu energía y mejora tu estado de ánimo. Un estudio reciente de la Universidad de Briston evaluó el impacto inmediato del ejercicio en la productividad, comparando los días en que los empleados hacían ejercicio contra los que no lo hacían.
En los días que se ejercitaban, los empleados experimentaban mayor concentración, gestionaban su tiempo de manera más efectiva y sentían una motivación significativamente mayor.
Agrega una caminata o trote a tu rutina. Si el clima no acompaña, descarga una app de entrenamiento como Nike Training Club o prueba una clase de yoga en Youtube. Hacer ejercicio de manera constante hará que la experiencia de trabajar desde casa sea mucho mejor.
#21 - Conéctate con otras personas
La soledad es un riesgo laboral cuando se trabaja desde casa. No puedes charlar casualmente con tus compañeros de trabajo sobre deportes o la última película que viste. Aunque las reuniones virtuales permiten que los equipos remotos se conecten, quizá no fomenten la socialización.
La soledad y el aislamiento prolongados pueden generar diversos problemas de salud, que incluyen:
- Presión arterial alta
- Depresión
- Deterioro cognitivo
- Ansiedad
- Enfermedades cardíacas
- Obesidad
- Y más
Por el bien tanto de tu salud física como de tu salud mental, esfuérzate por conectarte con otras personas algunas veces por semana. Sal a comer con un amigo o toma un café con un vecino.
Incluso puedes ponerte al día rápidamente con colegas usando cualquiera de las siguientes herramientas de videoconferencia:
Socializar con tus compañeros de equipo es vital para construir una cultura laboral sólida y crear conexiones.
#22 - Comunica, comunica, comunica
La comunicación se vuelve aún más importante cuando no trabajas en una oficina. No tienes encuentros cara a cara constantes con tu supervisor o compañeros de trabajo, y las cosas pueden perderse fácilmente entre hilos de correos y mensajes.
Informa a tu jefe y compañeros tu horario. Hazles saber cuando completes una tarea. Déjales en claro cuándo tomarás vacaciones. Comunica el mismo mensaje a través de chat, email, videoconferencia, etc. También puedes agregar tu horario laboral en tu calendario.
Es mejor comunicar de más que de menos. La falta de comunicación conduce a malentendidos, plazos incumplidos y mucha frustración.
#23 - Mantén un tono positivo en tus mensajes escritos
El tono y el lenguaje corporal se pierden cuando te comunicas digitalmente con tu equipo remoto. Las personas no pueden ver tu rostro ni escuchar tu voz. Es muy fácil que interpreten tus palabras de forma negativa aunque no hayas tenido esa intención.
Según Inc., la escritora Jacquelyn Smith:
"...el tono es fácil de malinterpretar sin el contexto que ofrecen las señales vocales y las expresiones faciales. Por ello, es fácil parecer más brusco de lo que pretendías—tú querías ser 'directo', ellos leen 'enojado y cortante'. [...] Para obtener mejores resultados, evita utilizar palabras inequívocamente negativas ('fracaso', 'incorrecto' o 'descuidado'), y di siempre 'por favor' y 'gracias.'"
Cuando te comuniques por correo electrónico o chat, mantén un tono ligero y positivo. Quizás incluye una broma o tu emoji o GIF favorito cuando sea apropiado. Estos pequeños detalles contribuyen en gran medida a mantener buenas relaciones con tus compañeros de trabajo.
#24 - Arréglate Para las Videollamadas
Una gran ventaja de trabajar desde casa es que puedes usar ropa cómoda. Sin embargo, aún quieres lucir profesional durante las videollamadas.
Te guste o no, tu apariencia está directamente relacionada con tu éxito. Las investigaciones sugieren que la apariencia de una persona juega un papel muy significativo en el avance profesional. En la medida de lo posible, procura verte bien al interactuar con otros empleados, aunque sea solo en una videollamada.
No uses una camiseta vieja ni permitas que tu cabello esté desordenado. Ponte una camisa adecuada, péinate, aféitate, etc. Demuestra que realmente te importa el trabajo que realizas.
#25 - Utiliza Una VPN para WiFi Seguro
Como trabajador remoto, puedes trabajar donde quieras: una cafetería, una biblioteca o un espacio de coworking. Sin embargo, cuando usas wifi público es importante mantener la seguridad, así que utiliza una VPN.
Una VPN te ofrece una conexión a internet segura, asegurando que nadie robe información importante de la empresa. Lo último que quieres es tener una brecha de seguridad, y una VPN ayuda a prevenir eso.
Algunas aplicaciones de VPN efectivas son:
#26 - Mejora Tus Habilidades
La formación y el desarrollo son fundamentales para el compromiso de los empleados en la oficina. Sin embargo, como trabajador remoto, recibir formación adicional o inscribirte en otros cursos dependerá de ti.
Tu organización podría tener oportunidades de aprendizaje y desarrollo para sus empleados remotos, y algunas organizaciones también incluyen acceso gratuito a cursos en línea a través de otros proveedores, como SkillShare o Lynda Learning.
Tú también puedes encontrar tus propios cursos en diversas plataformas online que ofrecen formación profunda. Echa un vistazo a:
#27 - Resuelve Problemas Con Llamadas Telefónicas
Si percibes que comienza a surgir un problema, no intentes resolverlo por correo electrónico ni chat. Las malas interpretaciones son comunes con estos métodos de comunicación y las cosas pueden empeorar rápidamente.
Para navegar conflictos, llama por teléfono o utiliza una videollamada para conversar con las personas involucradas.
Kevin Hart, SVP y Director General en EMA Boston, dice:
"Sostener a las personas responsables o tener una conversación fuerte es mejor hacerlo en persona. Te permite comprender mejor la entonación y observar el lenguaje corporal. Además, hay más espacio para una comunicación bidireccional. Recomendamos reuniones cara a cara para resolver conflictos. Si eso no es posible, una conversación telefónica es la siguiente mejor manera de determinar cómo avanzar."
#28 - Gestiona Hacia Arriba
El trabajo remoto requiere comunicación abierta y ser un compañero proactivo. Asegúrate de estar al tanto de tus plazos y expectativas gestionando hacia arriba: comunicándote abiertamente con tu supervisor.
Pregúntales qué piensan que está funcionando y qué no. Toma nota de los comentarios y asegúrale a tu jefe que realmente quieres ser lo más eficiente posible.
Además, informa a tu supervisor sobre cualquier desafío único que enfrentes y que no se presente en la oficina. ¿Estás encontrando cuellos de botella? ¿Necesitas alguna herramienta? Este tipo de diálogo abierto ayudará a que todo fluya sin problemas y te mantendrá motivado.
#29 - Aclara las Políticas de la Empresa
Probablemente tu empresa tenga políticas y directrices específicas relacionadas con el trabajo desde casa, y en algunos casos la crisis ha sido un catalizador, llevando a las empresas a renovar y cambiar radicalmente sus políticas. Las nuevas políticas pueden abarcar desde los horarios en los que debes estar disponible hasta para qué puedes usar tu portátil de trabajo.
Asegúrate de tenerlas completamente claras. Saber exactamente qué espera tu empresa de ti puede ayudarte a evitar malentendidos. También asegura que tú y tu supervisor estén en sintonía. Si tienes dudas acerca de ciertas políticas, acláralas lo antes posible.
#30 - Reconoce el Esfuerzo
En la oficina, con nuestros gerentes cerca y la influencia de los compañeros a nuestro alrededor, es más fácil mantener el enfoque y la responsabilidad sobre los entregables. Sin embargo, trabajando a distancia, necesitas tener esa automotivación, así que pregúntate: "¿qué te motivaría?"
Para muchos, puede ser algo tan simple como el reconocimiento de los empleados por el trabajo duro.
Las estrategias de reconocimiento de empleados no solo fortalecen la cultura, sino que también motivan a los trabajadores. Además, cuando trabajas desde casa, puede que no recibas esa retroalimentación positiva inmediata por parte de tus compañeros o supervisor.
Cuando completes alguna tarea, habla de ello con tu supervisor y comparte tu esfuerzo. Y sobre todo, ¡reconoce cuando ves que un compañero hace algo bien también! Esto puede ayudar a crear una cultura de equipo positiva y motivadora.
También puedes pedir retroalimentación a tu supervisor o compañeros. Los gestores pueden hacer seguimiento de esto a través de una herramienta de gestión del rendimiento para visualizar el progreso y el crecimiento general, ayudándote a ver tu propio esfuerzo. El software de reconocimiento de empleados también puede ayudar a los colegas a reconocerse mutuamente de forma regular.
#31 - Experimenta
Puedes tardar un tiempo en descubrir qué funciona mejor para ti a la hora de trabajar desde casa. No esperes que todo encaje perfectamente desde el principio. Necesitarás descubrir lo que se adapta mejor a ti y a tu estilo de trabajo.
Siéntete libre de experimentar con tu horario, espacio de trabajo, lista de tareas, herramientas de gestión, rutina, etc. Lo bueno de trabajar en casa es la libertad de cambiar estas cosas. Puedes optimizar tu jornada para lograr la máxima productividad.
#32 - Sé Amable Contigo Mismo
Se necesita tiempo para acostumbrarse a trabajar en casa. Es un nuevo entorno laboral que requiere nuevas habilidades. Te llevará un tiempo encontrar tu ritmo. Habrá días menos productivos que otros, y está bien.
Muestra compasión hacia ti mismo. Date tiempo y espacio para adaptarte. Con el tiempo, todo será más fácil. Hasta entonces, sé amable contigo mismo.
¿Listo para Mantenerte Productivo al Trabajar desde Casa?
Tanto si eres trabajador híbrido como completamente remoto, encontrar la mejor manera de ser productivo es un proceso, pero es posible con la mentalidad adecuada.
Busca la rutina que mejor se adapte a ti, crea un espacio de trabajo dedicado y no olvides comunicarte, comunicarte y comunicarte con tu equipo y tu supervisor.
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